El Estado de bienestar devora en pocas décadas el capital cultural acumulado durante siglos. Nuestra anestesia ante Ceuta es otro síntoma
El Estado de bienestar ocupa el lugar que el clan dejó vacío. Aún podemos zafarnos, pero solo mientras quede quien sepa vivir a la intemperie
Buscan reproducir lo peor de nuestra arquitectura institucional. Por fortuna, es improbable que lo consigan